martes, 16 de marzo de 2010

A CORAZON ABIERTO (II): La vida es un Junio sin Septiembre


Aprender a vivir; la tarea más dificil, la asignatura más densa y complicada, un perpetuo Junio repleto de exámenes finales, en ocasiones demasiado precoces, una evaluación constante. Cada clase es una década, cada renglón una prueba, cada problema suma 10 puntos sólo si se resuelve a la perfección, si se dominan los temas y la suerte está de tu lado. La vida es como una eterna clase de matemáticas presidida por un símbolo de infinito que se dibuja en la pizarra como un bien inalcanzable, como una lección de cálculo en la que nunca terminan de salir las cuentas.

La duda metódica, a veces, te obliga a cambiar de banca cuando te sientes mejor situado en el aula. Pero dudar, equivocarse, meter la pata, lejos de ser una tara es una bendición: cada error que cometes te recuerda a tí mismo tu condición de humano, un ser capaz no solo de fallar sino de aprender de sus errores. Y esque el empirismo es la mejor filosofía de vida; vale mucho menos lo malo conocido que lo bueno por conocer, no tengas miedo: percibe, conoce, explora, experimenta, no temas a lo ignoto... sólo así sabrás lo que es vivir. El ave nunca aprendería a usar sus alas si un buen día, cuando aún es tan solo una cría, no reuniese el valor suficiente para saltar del nido.

La vida es algo más que la monotonía de la lluvia tras los cristales del aula machadiana. No dejes que la luz fluorescente de una sala sea la única que roce tu piel a diario, no te conformes con el pupitre de ese aula exigua, como cualquiera de aquellos colegiales pusilánimes. Despierta del letargo, rebasa limpiamente a la apatía por el carril izquierdo, repudia la pasividad, di au revoir a la languidez y el desánimo. ¿Resignación?, ¿qué significa esa palabra?

Papel y lápiz, primer problema, puedes usar la calculadora si lo necesitas:
Si actualmente tengo 18 años y la esperanza de vida de los hombres y mujeres de mi país se sitúa, actualmente, en torno a los 80 años, ¿cuántos me quedan por vivir? Halla la diferencia entre lo pasado y el porvenir. 

¿Todavía te ves condenado al suspenso? Tú decides, pero el hecho es inmutable: la vida es un Junio sin Septiembre. Yo que tú, aprovecharía hasta el recreo.


CARPE DIEM,
Soldemercedes.

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