"El Mejor de los Regalos"
Soldemercedes
Lo unico que yo quiero,
el mejor de mis regalos,
sería que tú estuvieras
éstas fiestas a mi lado;
y yo no tengo esa suerte,
yo no soy afortunado
porque tus labios de reina
jamás los mios han besado,
porque tú estas por encima,
porque soy un fracasado,
porque no tengo dinero,
ni belleza, ni todo ese desparpajo
del que haces gala en los ratos
que tú y yo hemos hablado.
Ya no quiero más sonrisas,
que callen las melodias,
que el tiempo pase deprisa,
que el puto reloj de Madrid
de las doce y ya despida
éste año que se muere,
atardecer de mi vida.
Que nadie vuelva a contarme
esa historia tan manida
de que de Oriente trajeron
el oro, el incienso y la mirra;
que los reyes son los padres,
no son mas que fantasias
que inventamos para verle
algo de bueno a la vida.
Que se callen las campanas,
y que vuelva la rutina,
que al despuntar la mañana
sea un atasco lo que encuentres
y en tu sofá no halles nada
que intente decirte que siempre
hay lugar para esperanzas.
Porque nada es para siempre,
porque nunca la metralla
se cambio por flores blancas
sea o no tiempo de Pascuas.
Que la Navidad no es nada,
que es tan solo una inventiva,
solo es un engañabobos,
y la mas cruel mentira.
Ojala las fiestas pasen
con la rapidez que pasa
el bólido de carreras
que llega el primero y gana;
no quiero mas villancicos,
ni más frío por las mañanas,
no quiero más arbolitos,
ni belenes ni campanas,
no quiero mas alegría
ni mas fiestas ni mas cava,
con que brindar por un año
que para mí, sin comenzar, ya acaba.
Lo unico que quiero es quererte,
en Navidad, Agosto o la Candelaria,
que tus manos sean el fuerte
de la gran empalizada,
donde poder refugiarme
siempre que vengan mal dadas,
y las mias el timón
que te guíe hasta mi playa.
Quiero tenerte por musa
en mis noches desveladas,
ser dueño de tus suspiros
y la luz de tu mirada;
no parar hasta ofrecerte
la felicidad en rama,
para condimentar tu vida
con pasión de madrugadas.
¡Qué Navidad puede ser
aquella que no se acaba,
porque me faltan tus ojos,
y el calor de tus palabras!
¡Cómo pueden ser felices
tres semanas sin mirarte,
sin tocarte, sin hablarte,
sin besarte y sin amarte,
sin decirte lo que siento
y sin ver bailar tu pelo
al compas que marca el viento!
¡Cómo pueden ser felices
las fiestas del desaliento,
del desamparo, de los recuerdos,
de la soledad implacable,
de los te quieros que huyeron!
No hay nada que me consuele,
nada, porque es de amores
el mal que por ti padezco.
Y en estas pascuas tan tristes,
en las que triste recuerdo
los dias que no eran tristes,
tristezas que ya murieron,
todos los días seran grises,
porque tu esencia no tengo
siquiera en algun frasquito
para olerla si lo quiero;
todos los días seran grises,
porque tu pasión no tengo,
porque tu alma contenta
sólo ilumina mis sueños,
pero funde las bombillas
que alumbraron mi sendero.
Porque no existe otro fuero
que rija el latir de mi alma,
que mande en mis sentimientos,
porque desde el primer dia
que tus palabras oyeron
mis oídos no se acostumbran
a perderse ni un momento
el sonido de tu risa,
tus palabras y tus gestos.
Porque no hay que dar mas vueltas,
a lo que ya es más que un hecho,
mis Navidades ya no relucen
porque el color de tu anhelo
ha dejado en blanco y negro
mi espíritu navideño,
porque el blanco de tu sonrisa
ha ganado al de la nieve,
porque el sueño de tus caricias
es más fuerte que Diciembre,
porque el brillo de tu pelo
es comparable a mi muerte,
no los mata pero deja en mis sueños,
la huella de lo pendiente.
¡Qué felices si serian
estas Navidades inertes,
si contra viento y marea
y con un poco de suerte,
fueses este 6 de Enero,
mi gran regalo de reyes!
CARPE DIEM,
Soldemercedes.
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